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Crítica:HONDA ACCORD TOURER 2.2 I-CTDI / AUDI A4 AVANT 1.9 TDI | CARA A CARA

El Honda impone su capacidad interior

El Accord Tourer es más grande que el A4 Avant y ofrece un interior más amplio y, sobre todo, un maletero muy generoso que refuerza sus virtudes como coche familiar. Además tiene una mecánica refinada y unas suspensiones más cómodas para viajar. El coche alemán aporta una línea elegante, unas prestaciones algo mejores y una calidad de acabado superior. Pero cuesta un poco más caro y no es tan práctico como su rival.

Una combinación muy práctica y apropiada para los viajes de vacaciones: carrocería familiar o break y motor turbodiésel. Es lo que ofrecen los dos modelos de esta prueba, el Honda Accord Tourer 2.2 i-CTDi y el Audi A4 Avant 1.9 TDi, dos coches familiares de última generación con precios en torno a 30.000 euros.

Capacidad de carga ampliada

Las carrocerías break o familiares comparten la base mecánica de las berlinas de su gama, pero con un diseño diferente que prolonga el techo para integrar un portón vertical de carga. Esta solución aumenta la capacidad del maletero, que se puede cargar hasta el techo y refuerza sus aptitudes como coches familiares. Pero también los convierte en una alternativa a los monovolúmenes, porque aunque no ofrecen tanto espacio interior ni permiten quitar los asientos que no se van a usar, su capacidad de carga puede ser suficiente para una familia media. Y a cambio aportan unas líneas más atractivas y unas medidas menos voluminosas que se traducen en un comportamiento dinámico más ágil, eficaz y similar al de los turismos, y unos consumos más ajustados.

Imagen o sentido práctico

Los dos modelos de esta prueba tienen planteamientos diferentes que se aprecian ya en la estética. Así, el Honda Accord Tourer tiene una carrocería más larga y cuadrada que busca el sentido práctico, mientras el Audi A4 Avant apuesta por una imagen más elegante y estilizada que sacrifica un poco la capacidad del maletero.

El Accord Tourer se vende a partir de 26.000 euros con un motor 2.0 de gasolina y 155 CV. Además hay un 2.4 de 190 CV con cambio secuencial por 33.800. Pero la versión 2.2 i-CTDi turbodiésel cuesta 28.500 en acabado Sport y sube a 30.200 con el Executive de la prueba.

El Audi A4 Avant tiene una gama muy completa y está disponible a partir de 28.530 euros con el motor 2.0 de 130 CV. Pero hay otras versiones de gasolina con potencias de 163, 170, 190, 220 y hasta 344 CV (S4 Avant). En gasóleo se ofrecen tres alternativas, el 1.9 TDi de 130 CV de esta prueba, que cuesta 31.160 euros, y el 2.5 V6 TDI con 163 y 193 CV por 35.400 y 37.500, respectivamente). Además se pueden elegir cambios manuales y secuenciales, y, por supuesto, la tracción Quattro.

CONCLUSIÓN

LA AMPLITUD INTERIOR de las carrocerías break, el dinamismo de los turismos y la economía de uso de los motores turbodiésel. El Honda Accord Tourer y el Audi A4 Avant son las versiones familiares de dos berlinas de última generación, pero cada una aplica soluciones diferentes para conquistar su hueco en el mercado.

El modelo japonés impone su capacidad de carga y es la propuesta más apropiada para quienes dan prioridad al espacio interior. No presenta una línea tan elegante como su rival, pero a cambio ofrece un maletero mucho más grande y una mejor dotación de huecos y accesorios para objetos. Además tiene un motor y un funcionamiento mecánico más refinados, y también unas suspensiones más cómodas para viajar. Y aunque el diseño interior y la calidad de acabado no están a la altura de su rival, incluye un equipo de serie más completo y cuesta más barato: 30.200 euros.

El Audi A4 Avant es uno de los familiares más elegantes y atractivos de su tamaño. Tiene una línea de trazos suaves, un frontal con personalidad y un estilo propio que le distingue. Por dentro no ofrece la capacidad de carga del Honda, pero está mejor acabado. Y aporta un comportamiento más manejable y eficaz, y un motor 1.9 TDi que corre un poco más y gasta algo menos. En cambio tiene un precio algo superior y un equipo de serie menos completo que le penalizan.

Audi A4 Avant 1.9 TDI

Elegante y deportivo. El A4 Avant entra por los ojos porque prima más la imagen que la capacidad y presenta una línea más estilizada y atractiva que su rival. El frontal tiene clase, y el portón trasero, inclinado hacia delante, está bien integrado, aligera la figura y aporta un estilo más refinado y dinámico al conjunto.

Conducción: 46 puntos (1º)

El motor 1.9 TDi de 130 CV sigue siendo una referencia en turbodiésel. Ofrece unas prestaciones algo superiores al Honda, viaja con poderío y destaca por su sorprendente empuje a medio régimen. Sin embargo, tiene un tacto menos fino y también un menor margen de uso. Sólo se estira hasta 4.500 vueltas, y acusa su menor cilindrada con una respuesta menos elástica a bajo régimen: por debajo de 1.500 vueltas apenas tiene fuerza y resulta incómodo, sobre todo en ciudad. Afortunadamente, en carretera apenas se nota porque el cambio de seis marchas está muy bien escalonado y no deja caer el motor hasta esas revoluciones.

El A4 Avant tiene un tamaño más compacto y ofrece una mejor estabilidad y agilidad que se aprecia sobre todo en zonas viradas y también en ciudad. Así, gira más plano y balancea menos en las curvas, dos virtudes que resaltan más con la suspensión deportiva opcional S line de la unidad de pruebas: mejora el comportamiento sin sacrificar en exceso el confort.

Los frenos, con ABS, paran con garra, gracias también a unos neumáticos y llantas más grandes. En cambio, el Audi tiene una calidad de conducción inferior: es más deportivo, pero con un tacto mecánico menos fino y más rumoroso.

Vida a bordo: 45 puntos (2º)

El espacio interior del Avant, y sobre todo el maletero, está penalizado por unas medidas externas inferiores a las del Honda. El familiar alemán prima más la estética y tiene unas plazas traseras con un poco menos espacio para las piernas y una capacidad de carga inferior, incluso cuando se abaten los asientos posteriores.

La dotación de huecos prácticos también es menos generosa: una caja y un posavasos desplegable en la consola central y bolsas en las puertas delanteras. Pero el apoyabrazos central y las dos repisas situadas junto al freno de mano son opcionales. Y atrás no hay bolsas en las puertas ni en los respaldos. Sin embargo, si no se busca la máxima capacidad interior y se valora más el diseño y la calidad de acabado, el Audi es la mejor opción. El salpicadero y la consola central tienen más clase, incluye materiales y plásticos superiores, detalles metalizados y unas tapicerías que crean un ambiente más elegante y refinado. Y cuenta con muchas opciones para personalizarlo al gusto de cada uno. En cambio, aunque no es un coche ruidoso ni incómodo, tiene una mecánica más rumorosa y resulta menos confortable en pisos bacheados.

Seguridad: 16 puntos (1º)

Viene de serie con el mismo equipo que el Honda: seis airbags, ABS y ESP. Pero en carretera es más ágil, deportivo y eficaz.

Economía: 26 puntos (2º)

Con un precio de 31.160 euros, el A4 Avant es 1.000 euros más caro que el Honda. Además incluye un equipo de serie menos generoso. Aparte de los dispositivos de seguridad, viene con climatizador, radiocasete, ordenador de viaje, botiquín, llantas de aleación, cuatro elevalunas eléctricos, cierre centralizado con mando y todo lo habitual. Pero detalles como el radio-CD, el techo solar, los faros de xenón y muchos accesorios prácticos, de origen en su rival, son opcionales y elevan mucho el precio.

El Audi, en cambio, ha gastado menos en la prueba, poco más de seis litros a ritmos suaves y alrededor de ocho en conducción rápida y en ciudad.

Honda A. Tourer 2.2 i-CDTI

Un familiar de línea estilizada y actual. Tiene un frontal afilado, pero la zaga prima la capacidad de carga, y tanto la prolongación del techo como el portón posterior presentan unas formas muy cuadradas que crean un aspecto más voluminoso y menos elegante que el del Audi.

Conducción: 46 puntos (1º)

El primer turbodiésel de Honda, un 2.2 de 140 CV, marca la diferencia por su calidad mecánica y ofrece un tacto más suave, refinado y sin la menor vibración. Responde con más elasticidad desde apenas el ralentí y se estira con fuerza y alegría incluso por encima de 5.000 vueltas. Este mayor margen de uso compensa el cambio de sólo cinco marchas y resulta más cómodo para circular en ciudad. Pero aunque tiene 10 CV más de potencia, las prestaciones son algo inferiores a las del A4, sobre todo en velocidad, aunque en la práctica corren casi igual y permite viajar a cualquier ritmo, incluidos los rápidos, sin dar sensación de ir forzado.

El Accord Tourer tiene una estabilidad correcta, con unas suspensiones que buscan el confort sin sacrificar la eficacia. Así, es cómodo y tiene mucho aplomo en carreteras amplias y autopistas, pero también acusa más que el Audi las inercias y los balanceos laterales de la carrocería en zonas viradas. Los frenos, con ABS, paran bien el peso y no acusan la fatiga si se les exige. Y destaca también la calidad de conducción, con un manejo más fácil que permite conducir con dos dedos y un refinamiento mecánico superior.

Vida a bordo: 48 puntos (1º)

El mejor preparado para la vida familiar. Su mayor tamaño y el diseño de la zaga aportan un interior más amplio y habitable, y unas plazas traseras con algo más de espacio para las piernas. Pero la diferencia se aprecia sobre todo en el maletero, que es bastante más grande y además permite aprovechar la zona inferior de la rueda de repuesto, que se ha sustituido por un kit antipinchazos. Al igual que en el Audi, los respaldos traseros se abaten por partes para aumentar la capacidad de carga, pero en este caso permiten transportar bultos más largos y voluminosos. Y también incluye más huecos prácticos: cajón a la izquierda del volante, dos posavasos y un apoyabrazos muy amplio junto al freno de mano, bolsas en las puertas delanteras y los respaldos, portagafas en el techo y dos posavasos en el apoyabrazos posterior.

El diseño interior y la calidad de ejecución son inferiores. Tiene un salpicadero y una consola central modernos, aunque utiliza materiales y plásticos sólidos, pero más oscuros y austeros. Y no lleva los adornos y combinaciones de tonos que realzan la elegancia de su rival. Por lo demás está bien insonorizado, tiene unas suspensiones más cómodas que filtran mejor los baches y es muy práctico y cómodo como coche familiar.

Seguridad: 15 puntos (2º)

Viene de serie con seis airbags, ABS y ESP. Pero el comportamiento dinámico no es tan manejable y eficaz como el del Audi.

Economía: 27 puntos (1º)

El acabado superior Executive del Accord Tourer cuesta 30.200 euros, casi 1.000 menos que el A4 Avant. Además incluye un equipo de serie superior. Aparte de los sistemas de seguridad, viene con climatizador, radio-CD con mandos en el volante, llantas de aleación, cuatro elevalunas eléctricos, cierre con mando y todo lo habitual. No lleva ordenador de viaje, de serie en el Audi, pero a cambio ofrece detalles como techo solar, faros de xenón, regulación eléctrica del asiento del conductor y tres años de garantía.

Aunque el consumo oficial del Honda es inferior al del A4, en la práctica ha gastado casi un litro más, en parte por su mayor cilindrada y también por el cambio de sólo cinco marchas. Así, consume alrededor de siete litros en conducción tranquila y entre ocho y nueve en ciudad y a ritmos rápidos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 28 de agosto de 2004

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